28 de marzo de 2009

Los vengadores

Una mujer que se asoma por detrás, muy por detrás. Una mujer que aparece tímida, su imagen la atormenta. Una mujer que sale a la superficie a respirar, porque sabe que, inevitablemente va a volver a sumergirse en lo profundo. Una mujer insegura que canta bajito las penas del corazón. Una mujer que se frota las manos con fuerza para poner distancia del frío. Una mujer que se pone un vestido de fiesta, sale a la puerta, y se vuelve. No se animó.

La misma mujer toma un taxi, llora. Se baja y llueve a cántaros, no lleva paraguas, llora de nuevo. La misma mujer se aleja corriendo, se arrepiente, regresa, lo abraza, lo besa, se vuelve a ir. La misma mujer se queda sentada en ese cordón de vereda, está de pollera, no le importa. Él pasa, la ve, la mira, cruza la calle, le habla, ella calla.

Un hombre hermoso, sabe que es hermoso. Un hombre que se escuda tras sus mentiras. Un hombre que apuesta, pero poco. Un hombre que tiene miedo. Un hombre que duerme con la luz prendida, y siempre tiene junto a su cama, en la mesa de luz un cigarrillo y un encendedor. Un hombre con voz grave, casi ronca. Un hombre que está acostumbrado a hablar desde las alturas, pero cuando nadie se da cuenta, se baja, cabizbajo.

El mismo hombre se ducha y canta. Desafina. Se seca, se viste, no le importa lo que viste. El mismo hombre toma un trago antes de salir. Un licor fuerte. Sale hasta la puerta y vuelve por otro trago, siente que no tiene valor, piensa en ella y la extraña. El mismo hombre camina a paso rápido. La ve de lejos, se desentiende. Ya más cerca decide cruzar la calle. Le habla, ella calla.

Ambos sonríen mientras comienzan a creer que llegó el momento de la venganza.

Y se enamoran.

Duda

Leyendo una revista "Viva" reflexiono y me cuestiono: ¿Por qué los magos siempre, siempre se delinean los ojos de negro?

23 de marzo de 2009

Se pregunta muchas cosas. Es querer llegar a una profundidad que quizás no existe. Y en esa búsqueda de tanta profundidad llega la equivocación constante. Esa sensación de mierda de cuando algo no sale, o peor aún, la certeza inevitable de saber que lo que se hizo estuvo todo mal. Hace fuerza, mucha fuerza (ufff, como cansa) para cambiar esos mecanismos, maneras de caer en lo mismo de siempre. Monotonía, que no es lo mismo que rutina. La monotonía es esa mierda de comer lo de siempre, llegar y sentarse siempre en el mismo lugar, sonreír para la foto siempre de ese único modo. La lucha por ser otra es inútil, la esencia es una, unita sola.

20 de marzo de 2009

18 de marzo de 2009

El Sr. Miyagi

Salgo de casa, sí, sí, hoy un poquitín tarde. Canto. Suena "Last Kiss", la mañana irriga sol, soy feliz. Llego a la puerta del subte y me preocupa ver esas caras de hastío. Miro: la puerta del subte cerrada. No hay cartel de aviso, nada. "Bueno, resolver", pienso, "me tomo algo hasta la D". En la parada paranoiqueo con que la D también esté cerrada así que resuelvo tomarme el 24. Un viaje hasta el microcentro (Jefa ya está avisada). Puteo por dentro contra Buenos Aires y sus malestares cotidianos.
Una vez arriba del bondi, algo me calma. Observo, contemplo, caigo... Claro, nunca viajo en cole, nadie me apura, puedo ver a la gente, grabar imágenes mentales de todo aquello que ocurre mientras yo viajo bajo tierra.
Entonces miro...
Un chico muy lindo, hippie, con unas rastas sobre una cabeza rapada dobla por una esquina, seguro de hacia donde se dirige.
Una chica está apoyada en un poste y hace anotaciones en un cuaderno. (Y yo no puedo con la intriga)
En una vereda una pareja pasea con una nena de la mano. Llevan bolsas cancheras. Yo me pregunto siempre lo mismo: ¿no trabajan? ¿por qué pasean a las 12 de mediodía y compran?
Escucho Bajofondo y muevo los piecitos al lado de una señora enfadada y con cara de miércoles.
Pasamos por el Obelisco. Suspiro, porque como yo soy de allá lejos tengo alma de provinciana, y cuando paso por el Obelisco suspiro (así como lo escribo aquí en mayúsculas).
Me bajo y me doy cuenta de que estoy llegando bastante tarde, pero "Yellow Ledbetter" suena enérgicamente y me hace sentir que nada importa.
Nada tiene real importancia. Hay demasiadas cosas por hacer y pensar. Me doy cuenta de que me sobran ganas de hacer, de crear, de sentir. Pienso que es importante aprovechar estas ganas, para que en los momentos en que el deseo se retire, yo me pueda relajar.
Me siento sabia, sabia para mí, conmigo.

Encera, lustra, encera, lustra. Pinta la cerca, pequeño saltamontes.

15 de marzo de 2009

me encuentro
sola
despierto
sola pero
con una imagen
fuerte
pesadillas que
se
fueron por
ahora
ahorita
pienso que debo
cambiar
de estrategia
saltar al
vacío
nuevamente y con
ganas de que
esta vez salga
a la luz todo
se ve diferente
de
anoche cuando me
menosprecié
subestimé
sentí perder
la confianza se gana?
el amor se conquista
o simplemente estalla?

13 de marzo de 2009

Minita

Pero no minita de las que leen esas revistas como la Cosmopolitan, que, dicho sea de paso, la leí el otro día y me aborreció lo misógina que es, lo moralista. Si lees eso te volvés una loca paranoica que piensa todo el tiempo que su novio está con la mejor amiga, o con la compañera de trabajo. Creés que sos bárbara en la cama porque te dieron dos tips pedorros. Ni hablar de tener sexo en la primera cita, ni que él te pegue unos "chirlos" (puajjjjj) mientras lo hace, porque la revista ya te dejó en claro que eso está mal, que pasarías a ser de las "rapiditas", que así ningún chico te va a querer en serio.

Sí, re minita soy, y este es un blog re de minita. Y las cosas que me pasan son de minita.

Querer ser una chica de película, para dejar con la boca abierta a todos esos pavos, que el día que me despierto lúcida, me doy cuenta de que no son más que chaboncitos, que no hace falta ser Pampita con el cerebro de Focault para sorprenderlos, porque apenas sonreíste de costado, y te mostraste con otro, ahí están siguiendo el aroma como los dibujitos animados.

Soy minita, y una mañana salto de la cama rallada, y no quiero nada de lo que me ofrecen, o lo que me ofrecen es poco.

Como hoy, que con toda esta molestia encima, pienso que no me basta. Que hay que jugársela. Que yo no estoy a la vera del camino de nadie. No, señor, yo voy por la ruta, y si te subís bien. Y si te cruzás y morís bajo las ruedas, lo siento. Y si das vuelta en U y te vas para el lado contrario, te lloro dos minutos (porque llorar, lloro siempre, soy minita) y sigo adelante, que pueblos hay a lo largo de todo el país.

Soy minita, y me copo, y hoy me pongo mi mejor atuendo y salgo sonriente. Ustedes, muchachos, hagan lo que quieran. Total, excepcional hay uno cada tanto.

No, no te ilusiones, vos no lo sos.

11 de marzo de 2009

Chica de película

Y hoy que no me esperaba ninguna revelación... la tuve. Y me doy cuenta de que quiero ser una chica de película. Ser hermosa, porque las chicas en las películas siempre son hermosas. Decir un texto mordiendo mi labio inferior, con la mirada entrecerrada y hacia el horizonte...

Escena 1 - Recital indie - Noche

La chica ríe a carcajadas. Su pelo suelto se mueve al ritmo de su cabeza que se mueve de un lado para el otro. Cierra los ojos, siente la música. Desde el escenario, el chico la mira. Ella lo sabe, pero hace caso omiso. No va a rendirse en brazos de la estrella esa noche. Pequeña grouppie, pequeña grouppicita.

Escena 2 - Estacionamiento - Amanecer

Más hermosa aún que en la escena anterior, la chica revisa su bolso. Lo deja en el piso, y lo revuelve. Encuentra sus llaves y hace una mueca de costado, como acordándose de algo. Sube a su Chevy descapotable y arranca a alta velocidad. Nuevamente su pelo se mueve al viento. Ella sonríe con la satisfacción de saber que esa estrella ya es suya.

5 de marzo de 2009

Pre

Cinco minutos antes de lanzarme al vacío siempre pienso lo mismo: "¿Por qué me someto a esto?". Después la paso bárbaro.

Horas de vigilia. Temblor constante. El peso de mis manos sobre el teclado, los piecitos dudosos, la mirada con dolor de entrecejo. El estómago vacío y dolido.

Hoy Rocío ve la luz.

¡Cuanta felicidad! La sensación es la de cuando te gusta mucho, mucho un chico, y tenés mariposas en la panza... La de cuando te levantabas al otro día de Reyes e ibas a ver los regalos que te habían dejado... La del primer beso (el primero que te gustó, jeje)...

Relajación de yoga...

3 de marzo de 2009

Subte línea B

Una chica va en el subte, parada al lado de la puerta. Alza la mirada, se encuentra con aquellos ojos. Se miran. Se miran. Él es lindo, tiene rulos, bigote. Pinta de desfachatado. En cierta estación intermedia del recorrido, él se baja. Sostienen la mirada hasta que él se pierde en la salida a escalera mecánica, ya con un pucho en la boca.

Próxima estación: el subte se detiene. Por el andén camina otro muchacho. Viste a rayas, está despeinado. También es lindo. Pinta de chico moderno y cool. Se miran con la chica. Se miran. Se miran. Sostienen la mirada hasta que él se pierde en la salida a escalera mecánica, con cara de tedio de ir a trabajar.



Y ella siente que acaba de cometer infidelidad.

2 de marzo de 2009

Rocío en el ciclo Óperas Primas


rocío
de lucía panno
actuación paula pichersky y aluminé cabrera
diseño gráfico leandro ibarra
ilustraciones ana carucci
diseño de luces javier casielles
música original ignacio margiotta
escenografía y vestuario mariana tirantte
co-dirección luciana carrasco
dramaturgia y dirección lucía panno

Estreno 6 de marzo
viernes 21.30 hs (marzo y abril)
entrada $20

Sala Cancha
Centro Cultural Ricardo Rojas
Corrientes 2038 - Buenos Aires

23 de febrero de 2009

Algo de hoy, algo así nomás

Muchos días, muchas cosas. Reencuentros, cierre de puertas y apertura de ventanas.

Retomando la idea de que siempre es una buena y una mala, o, mejor aun, algo re cope, algo que me divierte, algo que no me cabe tanto pero igual lo hago…

Soledad, independencia, libertad. Tomar todo el tiempo decisiones que me hacen bien. Poder ser coherente entre lo que pienso, lo que digo y lo que hago. Ya eso es todo un privilegio.

Poder ver magia donde antes no lo había visto, poder disfrutar en aquellos lugares de los que usualmente huía.

Observar el paso del tiempo como algo tan positivo, que sirve para aprender y, sobretodo, para darse cuenta de que uno no siempre tiene la posta (yo en algún momento creía que sí, ¡que infame!)

Sí, sí, todo muy de Pastora Irma. A veces uno piensa que esto no existe, que el equilibrio es algo que está más allá. Yo encontré "un equilibrio", el que me sirve a mí. No dejé de estar un poco loca, pero ahora es menos.

Por lo demás me aburro. Me aburre escribir en este momento. Estoy más dedicada a vivir, a conectar, a sonreír.

¡Buenas vibras!

17 de febrero de 2009

En joggin

Mi mamá me ama, mi mamá me mima. Mi mamá me aguarda en la planta baja para compartir un fernet. Mi mamá alquiló una película muy pochoclera para que yo esté a gusto. Mi mamá me dejó dormir una siesta larguísima bajo los efectos sanadores de un ventilador de techo.

Sé que mejores cosas han de pasarme en la vida, pero hoy la comedia romántica, el helado y el joggin que tengo puesto, son los elementos de una felicidad plena, colmadora.


Yeah, baby!!!

13 de febrero de 2009

Conexión

Lost in admiration...

Lost in admiration...

Lost in admiration...

No puede parar de escuchar The Cure. Cada frase le abre un mundo distinto, al cual ingresa loca de felicidad y en el cual se queda viviendo un ratito, mientras sonríe, baila, cierra los ojos.

No puede parar de soñar, de vivir, de tomar aire y luz a borbotones. Hay mucha claridad reinando este cielo, hoy, que el sol está alto, hoy, hoy, hoy, hoy. Mañana no importa.

Pretender parar fue una locura. Hacer de cuenta de que las cosas no ocurrían verdaderamente fue parte de ese mecanismo horrendo que aparece cada tanto para evitarse el gran disgusto de ser feliz, de ser y ya.

Por suerte se dio cuenta a tiempo. Por suerte conectó con la realidad. "Los años no vienen solos"- piensa- "a veces para bien, y a veces para mal, esta vez para bien, mucho bien".

Las fiestas, los globos, las amigas, el sol, los equívocos, los aciertos, el calor, esa casita con la pared color coral y tantas risas de madrugada... Todo hace bien.

Vacaciones. Libertad. Felicidad, de la buena...

12 de febrero de 2009

Sean Penn

Me abrazo a Sean Penn, fuerte, muy fuerte. Estamos muy enamorados. Nos miramos de una manera genial. En un momento estamos sentados en un cantero en una vereda de un Laverrap. Pareciera ser Palermo. Yo estoy al lado de él, abrazadísimos los dos, y al lado de él está Madonna (sí, guacha, su ex). Parado hay un chico muy atractivo. Sé que es un actor de Hollywood, pero no puedo ver su cara bien, me da la sensación de que es un John Travolta más joven (y más flaco). Charlamos todos animadamente. Después voy a la facu, las aulas parecen salones de hospital, somos muchos en el curso. Me peleo con un profesor a los gritos porque quiere dar una clase el domingo a las seis de la tarde, justo cuando yo tengo ensayo. Le digo que no puedo cursar ese día, y me manda a hablar a Secretaría.
Cuando me veo con Sean le cuento todo esto. Estoy medio angustiada, creo. Al rato me dice (él habla en castellano pero con acento yanqui) que me quiere ayudar. "Quiero comprarte un televisor", ese es su texto.
Me pongo re contenta, pienso que las chicas se van a alegrar cuando les cuente.

Me despierto. Pienso: "¡Sos Sean Penn! ¡Comprame un PH de 6 ambientes en Palermo!".

¡Ay! Que desagradecida...

11 de febrero de 2009

Un variadito de puro acelere

Paulita (que es más que una fiel lectora de este blog!) me pide monólogo para que la haga reír el día de hoy... Mmm... tarea de payaso... No puedo con eso. Pienso (sí, básicamente es lo que más hago en mi vida) que estoy con la Cabeza en varios temas, variadas cosas que suceden, todo un desvarío. Ayer había escrito toda una cosa para publicar acerca de una mancha que me salió en un lunar, que despertó mi más furiosa hipocondría. Así iba por la vida en ese día martes, creyendo que tenía cáncer (ay sí, sé que es fuerte decirlo así, y ya me han reprendido por eso) y pensando en mi última voluntad, cuando saliendo de la burbuja laboral a las seis de la tarde me sorprende una lluvia torrencial. Yo, que estoy ahí de musculosa y ojotas, advierto que... ¡Todo el mundo tiene paraguas! ¿Cómo puede ser? ¿Quién les avisa que a la tarde va a llover? ¿O nacieron precavidos? Yo ayer mismito a la mañana escuché a Magdalena, escuché el pase de Magdalena a Víctor Hugo, escuché a Víctor Hugo, pero se nota que estoy en cualquier otra órbita porque así me fui al ensayo, empapada de lluvia y felicidad. Ah sí, porque ahora ando toda feliz, estoy conectada, n' sync con la vida misma.

Se acerca un fin de semana con superposición de planes. ¿Qué hacer? ¿Qué no hacer?

Por Dior! Diría mi amiga María, que para ella la moda es una religión...

6 de febrero de 2009

Una cosita de ayer a la noche


" En el amor y la guerra, todo vale... Y hay gente que se toma eso muuuuy a pecho"

Máxima III


"No hay nada más triste en el mundo que el suplemento Pymes de Clarín"

Oído en un ascensor

"Sabés que, Roberto? Te las merecés a esas chicas que salen con vos, que creen que Juan Gelman es el dueño de la mayonesa"

(Gracias, Majo!!)

4 de febrero de 2009

A Night Like This (o That)

Es un poquitito verdad que The Cure cura. Etapa de The Cure en grandes parlantes/ auriculares a lo largo y a lo ancho de esta vida de ahorita ahorita. Y el alma en pena que viene arrastrando la pata coja se alivia un poco. (Ufff!!! cuando estas palabras cobren un destino medio Iván Noble alguien me avisa, si? Nada de "mochilas cansadas" o algo por el estilo, que asco!)

A Night Like This sonando fuerte, fuerte, fuerte. El cuerpo tieso, de él no salen más que quejidos, pero también ganas de bailar y de gritar... "Say goodbye on a night like this". Sí, eso sucedió. Pero no todos saben inglés así que me sería grato ver a alguien buscando un diccionario, o pidiendo a alguien que le traduzca la frase. "Decir adiós en una noche como esta", eso quiere decir. ¿A alguien le suena? ¿Quién no ha dicho adiós en una noche como esta? O como esa. Esa noche, sí, esa, sí. La que usted está recordando, sí. Salvo que haya dicho más de una vez "goodbye" en una noche como esta... Ah, sí? Bueno, entonces ninguna excepción. Nadie se sienta ofendido, ni triste, ni... bueno, un poquito malos somos todos alguna vez.

"Pictures of You". "Pictures of You". "Pictures of You". Y yo sólo pienso: "Say hello on a day like today". Ahora que retumba un poquito de todo en cada rincón.


(Nunca me he sentido excepcional... hasta ahora)

26 de enero de 2009

Tedio de lunes

Me levanto. Así de dormida como estoy, me pongo a revisar la colección de revistas de abajo de esa mesa tan linda. No me lavé los dientes, no me tomé ni un mate. Busco, busco respuestas, busco que alguien lo haya dicho por mí. Quiero encontrar las palabras justas para este momento, y de paso la solución para mis males (pero soy conciente de que eso ya es pedir demasiado).
Ayer me dormí muy tarde, porque me quedé escribiendo eso del buen querer, de los que quieren bien. Entonces ahora quiero encontrar que alguien más lo diga, que alguien más lo desee, y, sobretodo, que a alguien más le haya pasado que no lo quieran bien, y lo cuente.

Finalmente, me llevo una revista cualquiera, y pienso que si no encuentro nada, no importa, me leo un cuentito inédito de esos que terminan por no gustarme, y al que le hago una crítica defenestrante (en mi Cabeza, obvio, no vaya el mundo a pensar que tengo el tupé de una crítica).

Salgo. Salir a la calle me parece un tedio, Buenos Aires me parece un tedio. En el subte lagrimeo un poco, no sé, estoy sensible. Es que estoy con un pasito adentro de algo, y un pasito afuera, como yéndome. Me voy, me voy, me voy...

Llego. Lunes. Calendario. MSN, Facebook, Blog. Tanta conexión para estar desconectada de lo que realmente me pasa. Igual sé que es un cliché hablar de la incomunicación en la "era de las comunicaciones", si lo dice Galeano es una cosa, pero si yo lo escribo en un blog es totalmente distinto. Peor, sí, sí, si yo lo escribo es peor.

Ahora ya me voy. Me voy de mi lugar de trabajo. Me voy del microcentro. Y también me voy un poquito de... ese lugar que no me está gustando.

Como me dijo hoy mi amiga Pau: "esto de ser minita..."

19 de enero de 2009

Palabras de chica tonta

Me pasa que hoy no me gusto, ni un poco. Amanecí miedosa, y con complejo de chica tonta. Me pasa que no me gusta lo que escribo, y lo hago igual, porque desde chiquita que canalizo por ahí. Me pasa que hay un cierto regodeo en este ataque a mi misma. Y cierta impunidad en publicarlo acá, cómo no!

Me pasa que ahora me persigo porque mis hermanos son malos y me dijeron: “Tu blog es como un diario íntimo”. Y ahora que lo miro, sí, es un vómito de mi realidad. Y me parece más de tonta aún.

Me pasa que estoy en un lugar del que me quiero correr y no puedo, por más vueltas que le de al asunto, caminando por el barrio. Y que nunca es ni soy suficiente. No hago todo lo que quiero, no resalto, ni estoy opacada. Y lo peor: me pasa que siento que soy la única a la que esto la corre y desvela.

Me pasa que todo es nuevo, pero no todo es lindo. Aunque algunas cosas sí, y mucho. Y entonces sonrío, pero enseguida me parece de tonta sonreír así.

Me pasa que estoy loca, y que mañana miraré con desprecio y cierta ternura estas palabras.

18 de enero de 2009

Fabricio II

Un domingo en el asfalto, el calor, el aburrimiento de la ciudad sumida en un verano que pasa en otros lados, menos acá.
Mi amigo ya partió. Mi almita se llenó de regocijo de verlo, de caminar por Buenos Aires como antaño, de beber unas ricas cervezas al ritmo de nuestras charlas eternas.
Ahora quedan todos esos modos de contacto que amortiguan la distancia, pero que no alcanzan para que este domingo no sea tan gris, tan vacío.

Me quedo con su sonrisa de sol y con su abrazo de "pana". Con el pequeño mundo que pudimos construir en estos días.

Y, sobretodo, con la felicidad de saber que existimos, que siempre nos vamos a querer, que siempre nos vamos a encontrar, acá, allá, o donde sea, porque el mundo le queda chico a tanta amistad.

12 de enero de 2009

Una tarde en particular

Se había olvidado de que este río tenía corriente. Y también se había olvidado de que el agua era helada. Así que en la orilla, con las piernas metidas hasta la rodilla, la estaba pasando mal. Miraba el agua, clara, clarísima. Intentaba que las piedras le arrojaran el mensaje. Pero nada. Al mismo tiempo sabía que era una estúpida por pensar así. “Sé que las respuestas están adentro mío, pero es que me da pereza buscarlas”. Pereza de alma, como cuando no tiene ganas de hacer una cosa, porque sabe que el resultado no va a estar tan bueno. Comenzó a cantar la canción que le venía de la noche anterior: “Miraba el cielo justo a tiempo…” Hacía mucho que no escuchaba esa canción, y mucho más que no la bailaba, y sonreía al recordar que la había bailado como en los viejos tiempos. “Dale, metete, no seas cagona”. El grito interrumpió sus pensamientos. Era meterse y ya, ella sabía que la cosa iba a mejorar una vez que se hubiera sumergido. “Todas esas estúpidas analogías con la vida”, se dijo a sí misma. Podía abandonar ahí, darse vuelta, subir la escalerita e ir a tomar una cerveza bien fresca a la sombra, o bien meterse y bancarse el frío, con la ventaja de sentir, como hace años no sentía, que la corriente la llevaba sin que ella tuviera que hacer un esfuerzo. “Esas estúpidas analogías con la vida”, se repitió. Contó para adentro “1, 2, 3” y se zambulló. Y la sensación fue muy buena, el agua le sentó espectacular, la despabiló. Y en ese momento, por un segundo, apenas unos instantes, se respondió que sí.

8 de enero de 2009

Ya

En escasas 10 horas estaré arribando a mi ciudad natal. La ciudad dónde nací, crecí, la ciudad donde me di mi primer beso. Por sus calles lloré todos mis amores no correspondidos (que fueron muchos, sí, La Mujer Con Cabeza nunca fue muy exitosa en el amor), por sus noches vagué de bares, cuando era una flamante neohippie de 16 años.

Cuando mañana sea de día, estaré aterrizando en la ciudad donde tomé mis primeras clases de teatro, sin imaginar que ese era un camino sólo de ida. Donde gané mi primer y único concurso literario, con un poema que era un desgarro de dolor por ese chico con boina, que fue la luz de mis ojos durante cuatro años, a pesar de que él nunca me quiso.

Hacia allí me dirijo. A darme un chapuzón de familia, amigos, compas de secundario, salidas, casamiento de hermano, todo en cuatro días, maratón de vida social de la que siempre, sorpresivamente, salgo ilesa y de buen humor.

¡Ay, ya me emociono! Mis tierras neuquinas me esperan de brazos abiertos.

(Buenos Aires, no te enojes. Vos y yo sabemos
que siempre te termino eligiendo a vos. )

5 de enero de 2009

Algo de verdad

Sin haber empezado a escribir, ya me late fuerte el corazón. Muy fuerte late. En esta ciudad hace mucho calor, y yo nunca estoy segura de estar diciendo lo que realmente quiero decir.
Creo que estoy acá, acá mismito donde quería estar. Aunque a cada rato las dudas me asalten, hay algo que está, como cuando le sacamos el palito al árbol porque ya puede crecer solo, así estoy. Puedo crecer sola (aunque mientras digo esto me aterro de pensar que mañana ya no lo crea).
Bisagra. Corren tiempos bisagras. Siento que por dentro la sangre corre con fuerza. Los piecitos me tiemblan porque estoy en pleno salto, y desde que decidí arrojarme al vacío, en ningún momento el miedo se apoderó de mí.
Soy una gran parte de la Mujer que siempre quise ser, y mientras releo esto que acabo de escribir, caigo en la cuenta de que es un montón. ¿No es mucho para un blog que cualquiera puede leer?

3 de enero de 2009

Máxima II

Todos los ferreteros son machistas. Si sos mujer y vas a comprar algo te tratan mal y te atienden apurados.

2 de enero de 2009

2009

Nuevo año, nueva casa, nueva vida.
Nuevos temores, nuevos riesgos.
Nuevas sorpresas, nuevos sabores.


La risa intacta, el cuerpo dispuesto, el alma sanando. La Cabeza a medio despejar, los ojos bien abiertos. El corazón late fuerte, aún no se recupera del salto al vacío del Año Viejo.


Me dispongo a atravesar este Nuevo Año con una sola premisa:

vivir.


Lo cual no es poco.