4 de mayo de 2011
Con la frente marchita
11 de abril de 2011
Sí, debo admitir que soy de indignarme fácil, que puedo hacer un escándalo ante un trámite burocrático, mis amigos lo padecen, mi chico lo padece cuando pone cara de póker ante la o el emplead@ que me atiende en el banco/empresa de telefonía móvil/ oficina gubernamental/ etc…
Ahora, y con un tono más que serio, creo tener razón para indignarme esta vez.
Florencia Etcheves, esa periodista que la va de incisiva, con un tono in- so- por- ta- ble, tan de TN, escribe en Twitter (o twittea, para los cool): "Para Jefe de Gob. voy a votar al primero que me diga que va a dinamitar las bicisendas".
Y yo pienso muchas cosas:
a)¿Tenés que usar la palabra dinamitar, Florencia?
b) ¿Tanto te afecta que vayan personas en bicicleta por la misma calle que vos? En serio respondéme, con una mano en el corazón.
c) ¿Votarías a la derecha más mierda, como Macri y sus lameortos, sólo si te dijera que va a “dinamitar” las bicisendas?
Y no salto sólo por mi condición de reciente usuaria de bici, o porque ahora participe en la Masa Crítica, y mis amigos me gasten tildándome de hippie. Salto porque es una cuestión de clase, Etcheves.
Yo uso el tren también (algo que a vos te debe parecer muy grasa) y veo la gente que llega del conurbano, de lunes a lunes, a Capital, en bici, porque viven en la concha de la lora, adonde jamás fuiste, más sí tus cámaras de noticiero “independiente”, y disponen de la bicicleta para poder moverse hacia sus trabajos, en los que ganan muchísimo menos que vos, te lo puedo asegurar.
Me indigna que puedas ser tan impune de decir eso públicamente, cuando hay tanta gente que también tiene derecho a circular en el medio de transporte que puede pagar y sostener.
Me enojo porque sos una cheta, y ojalá te quedes sin auto, Etcheves, y que ni te dé para comprarte una bici sino que tengas que andar en bondi, con lo inmundo que te debe parecer.
(Y lo peor es que después “defendés” a los trabajadores de TN y Canal 13 porque se pueden quedar sin trabajo cuando cierren el canal. Otro día te cuento en qué situación me tiene a mí el mismo medio para el cual trabajás)
Ah: les respondí a su “tweet”, pero la muy cobarde no me dijo ni mu.
1 de diciembre de 2009
Lacia
Lacias mis ganas
Lacio mi cansancio
Nudo en la panza
¿Dónde está ese maldito poema, Elsa Bornemann, que en google que todo lo sabe y todo lo ofrece, no está?!!!
Ay, ay, ay... ¿No basta con que te sonría? ¿Qué más necesitás?
12 de septiembre de 2009
Algunas cosas
te quería decir ahí mismito
donde estábamos parados
que vos nunca ibas a saber.
No ibas a saber,
no ibas a tener idea,
ni la más remota,
de lo que yo iba a sufrir,
de la magnitud del problema.
No te dije nada, en cambio,
me quedé parada, bajo esa lluvia
que parecía de peli yanqui
(sólo faltaban los patrulleros,
son las cosas que más les gustan
a los yanquis en sus pelis:
lluvia y patrulleros).
Vos me habías querido dar un paraguas,
luego un piloto
que ponías sobre mi cabeza
como una publicidad de
phillip morris,
yo no quería nada de eso,
quería que me dijeras
eso que nunca me habías dicho.
Yo sí te dije,
te lo dije todo,
pero vos no entendiste,
no entendés,
ahora ya no importa.
24 de noviembre de 2008
Vemos...
Las horas de sueño son pocas. Resolver, planificar, determinar como sigue la partida. Concretar. Encontrar una forma de seguridad, aprender de memoria los mecanismos para que ya no cueste tanto. La necesidad imperiosa de que todo esté en su lugar con un tipo y color determinado. No querer sorpresas. En medio del salto al vacío, no perder jamás la estabilidad con tanto esfuerzo obtenida.
La Cabeza está llena de pensamientos claros, no tan claros, y definitivamente oscuros. No se detiene un segundo en la resolución de las grandes ecuaciones emocionales, de esas que evaluan que cuesta menos para el alma. La urgencia urge más que nunca, aplasta, pisa los talones, se viene encima.
Al menos yo no pienso que soy la única con una gran Cabeza, no creo que soy la única en el mundo que piensa y piensa...
16 de noviembre de 2008
Nada
Esto es como el sueño en que que soy chiquita, mi mamá me llama por el balcón y yo le quiero contestar, pero no me sale la voz.
Ahora tampoco me sale.
Ufa!!!! Yo creí que eso de la inspiración era un mito. El enfado me supera, supongo que así menos voy a poder escribir.
Me voy en busca de mi café y de la segunda mitad de Siglo xx de Historia Argentina. Que pésimo ese combo para un domingo al noche.
No me puedo quejar. Hoy conocí la Costanera Sur. Me comí un churrasquito completo y todo.
Sí, ya sé, se me enfría el café.
¿Y la cena?