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27 de junio de 2011

Allá

no pensar para no sentir
no llamar para no escuchar
no recordar para no llorar

y de repente un día todo el extrañar, todo, todo, todo entra por un agujerito, por ese estenopo que no se cerró a tiempo

y quiero sur
y quiero ellos
y quiero allá


3 de octubre de 2009

Rosado

Y eso que cuando era chica no me gustaba el color rosado. Mi mamá insistía un montón con que me pusiera ropas de ese color, bue, mi mamá ha insistido con todo aquello que hiciera de mí una chica más agraciada, más femenina.

En fin, ahora está todo rosadito (y rosadito suena a perverso, como que los pedófilos deben usar esa palabra).

Voy a ver qué pasa, qué tengo para decir...


¿Qué tengo para decir?

12 de septiembre de 2009

La mapu

Hoy mi mapu cumple 105 años.

"Neuquén es compromiso, que lo diga la patria, porque humilde y mestizo, sigue siendo raíz..."

Eso es parte del himno.

Mapu es tierra. Che es gente. Mapuche= gente de la tierra.

No sé... quería compartirlo...

31 de agosto de 2009

En los '90...

se decía "falopa".

Y una vez, cuando tenía 14 años, estaba de vacaciones con amigas en un lugar de la cordillera, y al chico que me chapé en el boliche, le pregunté: "¿vos te das?".

Igual él era una nabo que para hacerse ver me había dicho que cuando llegara a la casa el padre lo iba a interrogar porque le iba a sentir el olor a "marihuana". Sí, dijo "marihuana". En el momento pensé que me estaba chapando un drogadicto, ahora que pienso, ningún pibe copado hubiera dicho "marihuana" en el '94.

Pero que lindo era. Se llamaba Ariel, y si hago un esfuerzo hasta podría recordar su apellido.

30 de mayo de 2009

Una de viernes

4 p.m.

Chat con mamá, que me dice:

"Hija, ayer me metí en tu página y leí lo de Onofra"

No sé, lo de página me encantó. Será que el blog no lo considero una página...

Acto seguido, mamá escribe:

"No te olvides de mandar paco, hijita..."

Pero ese fue mi hermano, que a través de su humor ácido le hace tipear a mi madre los chistes que él haría.

Mi familia es hermosa. A veces pienso que debería escribir más sobre ellos.

24 de mayo de 2009

Onofra



Ayer murió. La mataron.
Puedo jurar que era imposible no ser feliz cuando ella me miraba. Ella sabía perfectamente que era mi preferida, y aprovechaba esa condición.
Onofra me vio llorar, reír, putear, me vio irme y me esperó al llegar, aunque eso sucediera cada tanto, cada mucho más que lo que ella y yo deseábamos.

17 de febrero de 2009

En joggin

Mi mamá me ama, mi mamá me mima. Mi mamá me aguarda en la planta baja para compartir un fernet. Mi mamá alquiló una película muy pochoclera para que yo esté a gusto. Mi mamá me dejó dormir una siesta larguísima bajo los efectos sanadores de un ventilador de techo.

Sé que mejores cosas han de pasarme en la vida, pero hoy la comedia romántica, el helado y el joggin que tengo puesto, son los elementos de una felicidad plena, colmadora.


Yeah, baby!!!

12 de enero de 2009

Una tarde en particular

Se había olvidado de que este río tenía corriente. Y también se había olvidado de que el agua era helada. Así que en la orilla, con las piernas metidas hasta la rodilla, la estaba pasando mal. Miraba el agua, clara, clarísima. Intentaba que las piedras le arrojaran el mensaje. Pero nada. Al mismo tiempo sabía que era una estúpida por pensar así. “Sé que las respuestas están adentro mío, pero es que me da pereza buscarlas”. Pereza de alma, como cuando no tiene ganas de hacer una cosa, porque sabe que el resultado no va a estar tan bueno. Comenzó a cantar la canción que le venía de la noche anterior: “Miraba el cielo justo a tiempo…” Hacía mucho que no escuchaba esa canción, y mucho más que no la bailaba, y sonreía al recordar que la había bailado como en los viejos tiempos. “Dale, metete, no seas cagona”. El grito interrumpió sus pensamientos. Era meterse y ya, ella sabía que la cosa iba a mejorar una vez que se hubiera sumergido. “Todas esas estúpidas analogías con la vida”, se dijo a sí misma. Podía abandonar ahí, darse vuelta, subir la escalerita e ir a tomar una cerveza bien fresca a la sombra, o bien meterse y bancarse el frío, con la ventaja de sentir, como hace años no sentía, que la corriente la llevaba sin que ella tuviera que hacer un esfuerzo. “Esas estúpidas analogías con la vida”, se repitió. Contó para adentro “1, 2, 3” y se zambulló. Y la sensación fue muy buena, el agua le sentó espectacular, la despabiló. Y en ese momento, por un segundo, apenas unos instantes, se respondió que sí.

8 de enero de 2009

Ya

En escasas 10 horas estaré arribando a mi ciudad natal. La ciudad dónde nací, crecí, la ciudad donde me di mi primer beso. Por sus calles lloré todos mis amores no correspondidos (que fueron muchos, sí, La Mujer Con Cabeza nunca fue muy exitosa en el amor), por sus noches vagué de bares, cuando era una flamante neohippie de 16 años.

Cuando mañana sea de día, estaré aterrizando en la ciudad donde tomé mis primeras clases de teatro, sin imaginar que ese era un camino sólo de ida. Donde gané mi primer y único concurso literario, con un poema que era un desgarro de dolor por ese chico con boina, que fue la luz de mis ojos durante cuatro años, a pesar de que él nunca me quiso.

Hacia allí me dirijo. A darme un chapuzón de familia, amigos, compas de secundario, salidas, casamiento de hermano, todo en cuatro días, maratón de vida social de la que siempre, sorpresivamente, salgo ilesa y de buen humor.

¡Ay, ya me emociono! Mis tierras neuquinas me esperan de brazos abiertos.

(Buenos Aires, no te enojes. Vos y yo sabemos
que siempre te termino eligiendo a vos. )

16 de diciembre de 2008

Madre

"Todas las madres carecen de mi suerte de tener una hija como vos. Te adoro y soy feliz de tenerte. Beso"

(mamá de La Mujer Con Cabeza dixit en mensaje de texto, 15/12/2008)

22 de octubre de 2008

Leyenda del Aluminé



Se cuenta que Nguenechén decidió un día que Antú (dios del sol) y Puyén (diosa de la luna) fuesen marido y mujer y en su nombre reinaran sobre la Tierra. Cumpliendo con los designios de Nguenechén, se los veía siempre juntos marchar por el espacio. Luego de pasado un tiempo, Antú se volvió desamorado y caprichoso, Puyén le reprochó su injusto proceder y Antú reaccionó indignado y le propinó un golpe en la cara. Este altercado provocó la separación de los dioses. Desde ese momento él sigue como único astro del día y dueño absoluto del universo, mientras Puyén recorre sola su senda , mostrando en el rostro las huellas de sus cicatrices. Así se la veía rondando por las noches, deteniendose en las nieves, filtrándose entre las frondas, besando tiernamente las mutisias y demás flores dormidas o recostada sobre las superficies de los lagos. Un día Puyén, ansiando una reconciliación, decidió apurar su viaje y alcanzar a su inolvidable Antú antes de que este se ocultase para entregarse al reposo. Cuando estaba por postrarse a sus pies, entre los arreboles del poniente, contempló a Antú besando apasionadamente al lucero de la tarde de quien se había enamorado. El dolor le provocó un llanto tan copioso, que una noche, sus lágrimas cayeron en la tierra del Neuquén y con ellas se formó el Lago Aluminé . Lago y río tienen desde entonces la pureza y dulzura de la diosa.

7 de septiembre de 2008

Guapita chula


Guapa como pocas, para todo tiene una sonrisa. No le teme a nada, ella va por la vida segura, con ganas.
Ella sabe lo que muchos olvidamos: que al final de todo, el que triunfa es el amor.